La interfaz nunca guarda una clave
Las credenciales, el cliente de red y la base de datos viven en un núcleo Rust aparte. La pantalla en la que escribes solo puede pedir una respuesta y nada más — no tiene forma de leer una clave ni abrir una conexión, y eso lo impone cómo está construida la app, no un ajuste que puedas desactivar.